sábado, 12 de diciembre de 2009
TEXTOS ARGUMENTATIVOS: FARMACIA 2009-II
Estimados estudiantes, he aquí un espacio para compartir sus textos argumentativos logrados en clase. Un abrazo
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El presente es un espacio para compartir inquietudes respecto de la lectura, su promoción, animación y todo lo referente a nuestros mejores amigos: los libros.
MANIFIESTO A FAVOR DE LA LECTURA
1. La lectura, el primero y último de los vestigios
Defiendo y abogo por la lectura con todo mi aliento y con toda mi vida; la erijo como una atalaya, como un punto de vigilia en la noche intrincada del mundo.
Siento la lectura como el primero de los vestigios humanos y como el último que resistirá en apagarse. Porque en el fondo ella es la pregunta infinita e inagotable de quiénes somos. Y esta pregunta jamás se extinguirá, mientras haya un ser humano tambaleante sobre el planeta, o vagando en el espacio sideral, habrá un acto de lectura en la última milésima de aliento que le reste al hombre antes de sucumbir.
Y todo ello es y será porque cada ser que nace cada día trae la cruz de su misterio a cuestas, que tratará de desentrañar como si fuera la misión más importante que ha venido a cumplir sobre la faz de la tierra. Pregunta, además, que nunca tendrá una respuesta plausible porque es insondable y eterna.
Y creo que el dolor de morir es que frecuentemente no respondemos ni siquiera a tientas esa pregunta, porque sencillamente es honda e inabarcable. El desconsuelo del hombre es su parcialidad y su contingencia, sabiéndose que tiene el vuelo de lo trascendente y divino, siendo nuestra angustia existencial morir en un mundo cifrado, incógnito y -creo yo- sagrado.
De allí que la lectura sea siempre una pregunta ante un abismo, no respuesta ni menos absolución, y se alza muy alto en relación a toda tecnología que garrapatea por el suelo, como el cisne sobre los polluelos del corral que le daban de picotazos.
Reaccionamos ante la proclama que otra vez se ventila anunciando que será inminente despedirse de la imagen idílica -más idílica por la nostalgia de su ya anunciada desaparición- de sentarnos en la mecedora a recorrer insomnes página tras página de los ya rotulados como "vetustos" libros.
Claro que con este anuncio el atrevimiento no es expresar también el responso fúnebre de la lectura; como sí ocurre de tiempo en tiempo con la inveterada costumbre de pronosticar -con tiradas de naipes, o no, de por medio- acerca de la desaparición del libro. Porque sería tan absurdo predecir que la lectura se extingue como si fuera a desaparecer el aire, el agua o el fuego que nos habita. ¡Y del grumo telúrico de polvo que nos conforma y aprieta! ¡Porque somos agua, terrones del planeta, como delirio y poesía!
¡Y compases de tambores en las noches desoladas!
¡Pero lo que si se intenta es hacer de la lectura un ave de corral o una mariposa pedestre que equivale a criar un gusano! Nadie se atreverá, porque cae el piano en desuso, a pronosticar el velorio de la música! ¡Somos música! ¡Y el libro es máquina que canta!
¡Tampoco, porque el ferrocarril entra en sus estaciones o galpones de invierno, morirá el anhelo de viajar! Por eso, no hay discusión en cuanto al rol, cada día más presente y protagónico, que cobra la lectura en el mundo actual y cobrará en el futuro.
¡Ella cada día está más presente en las paredes, en los quioscos, en los envoltorios, en las camisetas, en los letreros luminosos! Tanto que se insiste incluso en la necesidad de enseñar a leer en distintos códigos, formatos y soportes, como pueden ser la pantalla del televisor y la computadora, ante lo cual es importante advertir del imperio de una lectura rentista, funcional y lucrativa, en contraposición a la otra del piano desvelado y del ferrocarril insomne, aparentemente caídos en desuso.